SI ALGO NO FUNCIONA, CAMBIA Y HAZ OTRA COSA

Esta frase fue pronunciada ni más ni menos que por Albert Einstein y lo que quiere decir es que si no obtienes los resultados que esperas y sigues haciendo lo mismo o de la misma forma,  los resultados que conseguirás seguirán siendo los mismos.

En muchas ocasiones las personas sólo vemos una única opción o una única  solución ante un problema. Quizás esto ocurre porque tenemos una serie de ideas  o de creencias arraigadas en nuestra mente o porque anteriormente hemos vivido una situación igual o similar y pensamos que podemos solucionarlo de la misma manera que en aquella ocasión. Todo esto hace que el proceso de pensar y de razonar se detenga y que por tanto no intentemos buscar otras alternativas.  Esto ocurre porque solemos vivir en el hábito y nos basamos sólo en las experiencias pasadas.  Y es que un problema nos puede parecer que es igual a otro y luego ser diferente o  puede ser el mismo pero las circunstancias que lo rodean ser diferentes.

En fisioterapia todo esto puede estar presente. A pesar de tener poca experiencia, ya que soy estudiante, he experimentado esto. Ante un hipotético caso clínico tiendo a pensar en una única solución y pienso que funcionará porque sé que suele ser efectiva pero cuando se añaden ciertas dificultades, incovenientes o problemas que hacen que ese tratamiento no se pueda llevar a cabo o no logre los objetivos deseados me cuesta pensar otra alternativa de tratamiento porque cuesta cambiar los esquemas que tenemos.

Con todo esto quiero decir que si ante un determinado caso el tratamiento no funciona no desesperemos porque hay alternativas y solo hay que pararse a pensar cuál es la causa por la que ese tratamiento no es eficaz. Quizás es porque el origen del problema se encuentra en un lugar diferente al que nos estamos centrando,  quizás porque lo que nos ofrece el tratamiento no se amolda a lo que estamos buscando conseguir o simplemente porque cada cuerpo es diferente y reaccionamos de manera diferente a los tratamientos.

Por eso, si algo no funciona, cambia y haz otra cosa o hazlo de manera diferente a la de ahora, añado.

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MASAGENÉTICA

Los fisioterapeutas somos conocidos principalmente por la sociedad por el masaje y es cierto que una de las técnicas utilizadas en fisioterapia es el masaje pero es importante aclarar que contamos con una gran diversidad de técnicas en nuestro repertorio y que como profesionales de la sanidad tendremos que elegir la técnica más adecuada en cada caso.

El masaje es una técnica manual de fisioterapia que consiste en la movilización terapéutica de los diferentes tejidos que tiene como objetivo provocar una reacción analgésica, sedante yo estimulante. Su finalidad es disminuir tensiones, eliminar o disminuir la sensación de dolor y relajar y estimular la musculatura del paciente.

Hasta hace poco se sabía que los masajes ofrecían estos beneficios pero se desconocía qué procesos fisiológicos producían estos efectos tan positivos pero desde hace poco tiempo ya existe una base científica y curiosamente la respuesta se encuentra en los genes. El hecho de que se desconociera el proceso que hacía que disminuyera la inflamación con la aplicación de masaje hacía que la mayoría de médicos se mostraran escépticos ante la utilización de esta técnica como medida terapéutica.

Hace unos años unos científicos del instituto Buck para el Envejecimiento y la Universidad de McMaster de Hamilton (Canadá) llevaron a cabo una investigación para aclarar las bases biológicas que hace que los masajes sean tan beneficiosos. El responsable de este estudio era el investigador Mark Tarnopolsky, que en un principio se mostraba escéptico ante la utilización de los masajes, y se empezó a interesar por este tema cuando sufrió un accidente y consiguió una gran mejoría gracias a los masajes. La investigación fue publicada en  Science Translational Medicine y confirma que el masaje ayuda a los músculos dañados a sanar más rápidamente.

Para realizar la investigación, los científicos trabajaron con 11 hombres jóvenes que tuvieron que realizar un ejercicio en la bicicleta durante más de 70 minutos para conseguir fatigar a los músculos. Posteriormente se eligió una de sus piernas para aplicarles masaje durante 10 minutos y se tomaron biopsias del músculo cuádriceps. Tras recibir el masaje y reposar dos horas y media se volvieron a realizar biopsias musculares. Tras analizar las muestras, los científicos se encontraron una reducción de la inflamación en la pierna masajeada porque el masaje inactiva algunos genes relacionados con la inflamación y además se activan otros genes que ayudan al músculo a recuperarse. Por otro lado, el estudio demostró que algo que se tenía como cierto no lo es ya que desmintió el tópico de que los masajes degradan el masaje no ayuda a eliminar el ácido láctico de músculos cansados.

Los resultados mostraban que las piernas masajeadas presentaban un 30 por ciento más de una proteína que activa los genes relacionados con la formación de mitocondrias, que son las unidades productoras de energía en la célula y que ayudan a la cicatrización y una menor proporción de la proteína que activa a los genes relacionados con la inflamación. Según uno de los investigadores: “el masaje envía a los músculos señales para construir más mitocondrias que son los centros de producción de energía de las células y que desempeñan un papel importante en la cicatrización”.

Este trabajo supone un primer paso para entender los procesos biológicos que explican el poder terapéutico del masaje. A pesar de estos descubrimientos, aún es necesario seguir investigando y profundizando en este tema.

Para concluir me gustaría dejaros con una declaración del encargado de esta investigación, Mark Tarnopolsky, porque refleja la importancia de entender el masaje como una técnica terapéutica y que es tan válida como otra cualquiera. Según Mark Tarnopolsky la investigación proporciona la validación necesaria para una práctica que está creciendo en popularidad. «Los beneficios potenciales del masaje podrían ser útiles para un amplio espectro de personas, incluidos los ancianos, las personas que padecen lesiones músculoesqueléticas y los pacientes con enfermedad inflamatoria crónica», El estudio, subraya, proporciona evidencia de que las terapias de manipulación, como el masaje, pueden estar justificadas en la práctica médica.

SI QUIERES PUEDES

La otra mañana estaba desayunando tranquilamente en la cocina y mientras tanto estaba escuchando la radio. El tema que estaban tratando en el programa de radio iba sobre las enfermedades raras, más en concreto cómo las personas que padecen este tipo de enfermedades pueden llevar una vida normal, tener su propio trabajo e incluso mantener una relación sentimental con otra persona.  Es un tema interesante pero este no es el tema de mi entrada. El tema del que quiero hablar trata de la motivación y es que lo que se me quedó grabado  es que se dijeron que es más eficaz en la recuperación de un paciente la motivación del fisioterapeuta por lograr los objetivos y alcanzar las metas que la aportación económica. ¡Qué cierto!, pensé.Tan importante es la motivación del paciente como la motivación del fisioterapeuta porque los sentimientos y pensamientos de uno repercuten en el otro y viceversa.

La motivación es lo que impulsa a una persona a realizar algo y a terminarlo. Es la fuerza que hace que intentes superarte, llegar más lejos aún, dar más aún de ti, alcanzar lo que antes no habías podido alcanzar, que no te rindas y que persigas tus deseos. La motivación es la palanca que te empuja en los momentos difíciles en los que sientes que estás estancado y no avanzas en el camino para conseguir tus metas.

Los fisioterapeutas deberíamos ser verdaderos  expertos en este campo y ahora os explicaré por qué.  La palabra motivación deriva del latín, de la palabra motivus, que significa “causa del movimiento”.  Reflexionando llego a la conclusión de que sin motivación no hay movimiento, no hay un impulso que lo produzca. Recordemos que los fisioterapeutas somos los terapeutas del movimiento y si hay movimiento existe una motivación que lo provoca. Por ello debemos ser especialistas en esto.

En muchas ocasiones los tratamientos fisioterapéuticos fracasan por la falta de adherencia por parte del paciente debido a que este no tiene ninguna motivación. Por ello una de nuestras funciones debe ser la de motivar y activar a los pacientes. Si motivamos al paciente no sólo trabajará su cuerpo, sino también su mente. Definida de otra manera, la motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta para intentar alcanzar las metas y objetivos, por lo que sin motivación no es posible conseguir los objetivos y sin objetivos el paciente no se motiva.  Relacionado con este tema está el término motivo, que es la causa o razón que mueve para conseguir algo. Démosle al paciente un motivo para moverse. También está el termino incentivo que es un estímulo externo que se ofrece a una persona para provocar un comportamiento. Incentivemos al paciente.

Por otra parte es importante que los fisioterapeutas nos motivemos porque nuestra actitud puede influir en la adherencia del paciente al tratamiento y por tanto en su recuperación. No todos los días son buenos porque las cosas que nos suceden en nuestra vida persona influye en la parte laboral pero con poco podemos hacer que el paciente se motive y es tan simple como con una sonrisa, unas palabras de ánimo y dar el máximo  posible de nosotros. Esto creo que no es tarea difícil porque estaremos donde queremos estar, que es el mundo de la fisioterapia y es una profesión que sale del interior porque tienes vocación de ayudar a las personas que necesitan de ti.

Estas fechas son algo agobiantes para nosotros los estudiantes ya que en unos cuantos días comienzan los exámenes finales y son días de madrugar, de trasnochar, de estudiar, de agobio y de esfuerzo. Es fácil venirse abajo y pensar que no podemos con todo. Cuando yo llego a este punto, me paro y pienso que dedicarme a la fisioterapia es lo que deseo en un futuro y que esto es lo que me llena y me hace feliz y que para conseguir lo que uno quiere hay que esforzarse, dar lo mejor de uno mismo y a veces sacrificarse. Esto es lo que me hace feliz porque soy una persona muy cercana y en la fisioterapia estás muy en contacto con el paciente, tanto a nivel físico como psicológico. Cuando una persona padece una lesión está muy frágil emocionalmente y el tener al fisioterapeuta al lado constituye un pilar muy fuerte porque es el que te anima, el que te está mejorando y el que te está curando. Es cierto que vamos a vivir una temporada complicada, de mucha presión y nervios pero la recompensa valdrá la pena. ¡Adelante, siempre adelante!

CON MUCHAS CONTRAINDICACIONES Y DEBATE

Llega el invierno y el frío y con ellos los conocidos resfriados, acompañados de los incómodos mocos. Los que más lo padecen son los pequeñajos de la casa porque aún no han aprendido a sonarse. Esto puede dar lugar a una acumulación de secreciones que puede provocar complicaciones respiratorias. Para evitar esto puede servir de gran ayuda la fisioterapia respiratoria ya que ayuda a eliminar las secreciones, mejora la respiración y disminuye la cantidad de medicación. Todo esto se puede resumir en que mejora la calidad de vida de los más pequeños.

La fisioterapia respiratoria es muy extensa y engloba a multitud de técnicas que pueden ser muy beneficiosas dependiendo de la patología y de la edad del niño. La mayoría de las técnica van encaminadas a despejar los bronquios por el exceso de secreciones.  En esta entrada quiero centrarme en una técnica conocida como clapping porque  ha sido una de las más criticadas y por ello ha formado un gran debate.

El clapping es una técnica de percusión pasiva que consiste en realizar golpeteos rítmicos y rápidos sobre la pared torácica. Esta técnica tiene como objetivo conseguir un mejor movimiento ciliar y por tanto una movilización rápida del moco, estimulando la tos, con lo que se favorece la expectoración y la salida de las secreciones. En el caso de los bebés el golpeteo se realiza con la punta de los dedos.  El clapping no debe causar dolor y en las situaciones en las que el clapping sea doloroso el fisioterapeuta  debe parar de realizar la técnica. El clapping no se suele utilizar en tuberculosis, abceso y embolia pulmonar, hemorragias, crisis asmática, dolor torácico agudo y  estados febriles.

Es importante mencionar que para lograr el objetivo que se persigue es necesario que el clapping se combine con otras técnicas de fisioterapia respiratoria como es el drenaje postural, PEP, respiración diafragmática, etc. De hecho las tendencias actuales nos hablan de la ineficacia del uso único de clapping que puede resultar a veces contraproducente.  Además hay que tener en cuenta el ritmo a la hora de llevar a cabo la técnica del clapping. Quizás resulta muy violento usar clapping en niños pequeños y es más correcto usar vibraciones y de hecho según las diferentes revisiones bibliográficas no hay evidencia que justifique su empleo en niños.

Como he dicho anteriormente, esta técnica ha formado un gran debate entre los fisioterapeutas ya que no está claro si el empleo de esta técnica es beneficioso. En fisioterapia respiratoria existen dos corrientes opuestas. Una de ellas, la escuela francesa, defiende que el clapping sólo es útil para provocar tos y por otro lado, la escuela anglosajona, defiende que el clapping es un técnica muy útil para eliminar secreciones.

Hoy en día, la opinión no es tan radical en cuanto a utilizar las técnicas descritas por una influencia u otra. Lo que está demostrado es que la movilización de flujos de aire hace que resulte más fácil expulsar las secreciones. Lo que se pretende es llevar a cabo tratamientos personalizados que se adapten a las necesidades del paciente y que contengan las ideas de ambas influencias.

ENFERMEDAD… Y MUCHAS COSAS MÁS

Hoy quiero hablar sobre un tema que desde hace unos años se viene hablando y escuchando con frecuencia. Se trata del modelo biopsicosocial. Ha cobrado una especial importancia porque se piensa que es el enfoque más completo de salud y enfermedad y el marco más correcto para atender a los pacientes. Tan solo llevo dos años en el mundo de las ciencias de la salud y la fisioterapia pero ya me han inculcado y transmitido la relevancia de tener en consideración el modelo biopsicosocial.

Las ciencias de la salud evolucionan a una velocidad vertiginosa debido a los avances técnicos y descubrimientos,  y al igual que evolucionan las ciencias de la salud también lo hacen los conceptos que están relacionados con este ámbito. La definición más tradicional de salud es la de ausencia de enfermedad o el estado en el que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones. Se relaciona con sensaciones como el malestar, fiebre o dolor, que afectan de forma directa a la capacidad funcional de la persona. Por otro lado, la enfermedad se define como alteración anatómica o fisiológica, manifestada por disfunciones en los parámetros normales. Sabiendo esto se puede decir que  el concepto de salud y enfermedad están unidos a parámetros biológicos y que se encuentran dentro del modelo biomédico. Según este modelo la mente y la parte física son elementos distintos y no están relacionados. Este modelo afirma que la enfermedad se produce solamente por la acción de factores físicos y químicos. En ese caso el profesional sanitario se limitaría a realizar una reparación biológica.

En el momento en el que entra en juego el concepto de normalidad, el concepto de salud puede variar de un contexto socio-cultural a otro ya que la normalidad no se define sólo estadísticamente sino que se establece también socio-culturamente. Las personas podemos valorar más o menos la salud dependiendo de la situación en la que nos encontremos e incluso una misma persona la puede valorar de diferente manera en diferentes momentos de su vida. Por lo tanto, la salud y la enfermedad son construcciones sociales y por ello el concepto de salud ha evolucionado. En 1948 la OMS definió la salud como el estado de absoluto bienestar físico, mental y social. Por primera vez se tienen en cuenta la parte psicológica y social del ser humano.

Unos años después, en 1977, Engel propuso un modelo holístico que integraba el ámbito biológico, psicológico y social como respuesta al modelo biomédico.  Engel creía que la salud estaba influenciada por factores de los tres ámbitos.Este modelo supone un gran golpe a la medicina que cada vez está más tecnificada. Con este modelo pretendía acabar con la deshumanización de la medicina. Según este modelo tenemos que ver al paciente como un todo, es decir, tanto la parte física como la emocional.

También hay que tener en cuenta las circunstancias psicológicas y sociales del profesional sanitario porque pueden influir en la valoración y el tratamiento. Las emociones y los sentimientos afectan a la toma de decisiones y en el abordaje del problema. Un estado de ánimo más positivo hace a nuestro razonamiento más maleable, menos rígido, más rápido, más abierto y más eficaz y eficiente. Nuestro estado de ánimo puede, además, influir en las ideas que el paciente se crea sobre el tratamiento y la posible evolución. Por todo es importante recordar que nuestro estado de ánimo puede influir de forma negativa.

Llegados a este punto, me ronda la mente una pregunta: ¿es importante la empatía? Hay un gran dilema respecto a la empatía porque no queda claro si es una habilidad o una virtud y si se puede enseñar o no. Hay autores que dicen que lo llevas en la sangre y otros que puedes adquirirlo con el tiempo. Desde mi punto de vista creo que sí es importante la empatía en las ciencias de la salud porque nos permite ponernos en el lugar de nuestro paciente y conocer sus preocupaciones, sentimientos, emociones… Al conocer todo esto podemos entender mejor a nuestro paciente y podemos dar matices al diagnóstico y al tratamiento.

Me gustaría acabar dando mi opinión. Pienso que el modelo biopsicosocial es una realidad que tenemos que poner en práctica  en el día a día. Está claro que las ciencias de la salud necesitan evolucionar y pasar del anticuado modelo biomédico, hacia una visión más amplia, integral y compleja. No tratamos enfermedades sino personas con enfermedades.

TODOS SOMOS DISCAPACITADOS

Hoy día 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Esta fecha fue establecida por las Naciones Unidas en el año 1992 con el objetivo de concienciar al mundo de la existencia de estos ciudadanos, de sus problemas y necesidades y conseguir apoyos para conseguir la integración de las personas con discapacidad en la sociedad. Actualmente hay más de mil millones en el mundo y en España hay cuatro millones de personas discapacitadas. Este año cobra una gran importancia la tecnología ya que el lema de la jornada es el siguiente:  “Desarrollo sostenible: la promesa de tecnología”.

Se prevé que en el futuro la discapacidad cobrará mucha más importancia porque su prevalencia será mucho mayor debido a que el número de personas mayores se va a incrementar y además habrá un mayor número de enfermedades crónicas.

Lo que está claro es que hoy en día las personas con discapacidad tienen una calidad de vida peor porque su acceso a la educación es menor y como consecuencia su inserción laboral también es más baja. La fisioterapia trata de mejorar la calidad de vida de estas personas colaborando en su rehabilitación y habilitación adaptándolas para su reinserción social. El fisioterapeuta puede llegar a ser una importante figura para la persona discapacitada ya que la relación entre ambos es muy estrecha porque llegan a pasar mucho tiempo juntos.

Aquí os dejo un enlace con el que acceder a un documento. Al final de este documento hay dos experiencias u opiniones sobre la importancia de la fisioterapia para el discapacitado.

http://fedace.org/wp-content/uploads/2013/09/6_Fisioterapia_y_DCA.pdf

En mi opinión, las personas “discapacitadas” son igual de capaces que yo e incluso más porque pueden llegar a enseñarnos que la esperanza, el empeño  y la ilusión pueden llegar a hacer que una persona consiga con esfuerzo, trabajo y constancia algo que en un principio era impensable.  De hecho la capacidad y la autonomía no depende de la manera con que uno se mueve. Es cierto que mi futura profesión intenta  conseguir que la persona discapacitada consiga su mayor desarrollo motor  pero lo que realmente hace que una persona sea autónoma es su capacidad cognitiva, es decir,  todo lo relacionado con la comunicación, el procesamiento de la información, la atención, la percepción, la memoria, la resolución de problemas, la capacidad de elección, etc. En cierto modo todos tenemos una discapacidad, en algunos casos será más apreciable que en otros pero para todo el mundo hay situaciones en las que no sabemos desenvolvernos por nosotros mismos si no tenemos ayudas externas. Llegados a este punto me viene a la mente una  reflexión. Una persona que utiliza gafas porque tiene problemas de visión no está considerada como discapacitada porque es habitual pero esto supone un déficit en la persona,  y esto me lleva a plantearme una serie de preguntas: ¿Qué es la discapacidad?¿Qué personas están consideradas discapacitadas? ¿En qué nos basamos para calificar a una persona como discapacitada?  En realidad no hay personas mejores ni peores, simplemente tenemos nuestros pequeños rasgos que nos hacen diferentes.

Me gustaría concluir con una frase de Nick Vujinic, un hombre sin extremidades superiores ni inferiores que en los últimos años se ha ganado el reconocimiento por sus conferencias sobre la motivación y la superación de límites y es la siguiente: “La mayor discapacidad es el miedo”.

REFLEXIÓN PERSONAL DEL VI CNEF

Los pasados días 26, 27 y 28 de noviembre participé en San Juan en el sexto Congreso Nacional de Estudiantes de Fisioterapia. Este evento está organizado por los alumnos de fisioterapia de la Universidad Miguel Hernández de San Juan (Alicante), a la cual pertenezco. Es el primer año que he ido, a pesar de que estoy en segundo, y ha sido una gran experiencia para mí. En mi primer año universitario decidí no ir porque era todo nuevo para mí y pensaba que no me iba a enterar de nada pero ahora que he vivido un CNEF me arrepiento de no haber participado el año pasado.

En el acto de clausura nos invitaron a hacer una reflexión personal sobre todo lo hablado en el VI CNEF y ahí va la mía. En primer lugar creo que es un evento que aporta mucho a los estudiantes de fisioterapia porque a  parte de aumentar sus conocimientos hace que la motivación de los estudiantes sea mayor y más fuerte. Es un impulso que ayuda a seguir avanzando en este difícil pero gratificante camino y que hace que sientas más pasión por esta profesión y por esta forma de vida. Este congreso me ha abierto los ojos y me he dado cuenta de que cuando termine segundo estaré en la mitad del camino para conseguir el graduado de fisioterapia pero una vez que acabe la carrera queda mucho camino por delante porque nunca puedes parar de formarte y de adquirir conocimientos que te hagan crecer como fisioterapeuta y como profesional de la salud. Todos los días podemos y debemos ser mejores.

En segundo lugar creo que es una oportunidad para descubrir nuevos campos de la fisioterapia. Conforme vas avanzando en la carrera empiezas a pensar qué es lo que quieres hacer después de terminar la carrera y a qué campo de la fisioterapia te quieres dedicar y en muchas ocasiones no tienes nada claro e incluso a veces tienes claro que quieres un camino determinado y de repente descubres que hay otros caminos que te llenan más que el que habías pensado. Este congreso me ha enseñado que la fisioterapia abarca mucho terreno y que existen multitud de opciones. Yo tengo en la cabeza la opción de la fisioterapia pediátrica pero después de este congreso me siento muy confundida porque también me ha llamado la atención, por la cercanía que me toca, la posibilidad de poder ayudar con fisioterapia a enfermos con cáncer. Es un tema que me tocó la fibra sensible y que no descarto para el futuro. Pero esta elección queda muy lejos y hay tiempo para pensar y descubrir más aún.

Por otro lado me gustaría hacer hincapié en la importancia que se le dio a trabajar con otros profesionales de la salud en un equipo interdisciplinar o multidisciplinar porque ante todo lo más importante es  el paciente, que es el objetivo común de todos los integrantes. Este tipo de equipos enriquecen el tratamiento ya que de esta manera es más completo y el abordaje del problema se realiza de la forma más efectiva. Otro punto importante fue la investigación ya que hay multitud de técnicas que aún están por mejorar e infinidad de conocimientos que descubrir y demostrar. En este congreso se nos invitaba a no descartar la investigación para dentro de unos años. Además se comentó que la investigación resulta inútil si los descubrimientos quedan en el olvido y no llegan a ser utilizados para los pacientes.  La fisioterapia es una profesión viva porque no deja de crecer y de ganar terreno y si nos paramos a pensar las posibilidades de la fisioterapia pueden llegar a ser casi infinitas. Entre todos hagamos que la fisioterapia sea más grande y que avance.

Para finalizar me gustaría decir que esta experiencia me ha dado fuerzas para seguir adelante, para dar lo mejor de mí. No tengo duda de que cuando acabe mi etapa universitaria recordaré con anhelo esta experiencia.

¡HASTA EL AÑO QUE VIENE!